lunes, 15 de noviembre de 2010

Opio de sociedades

En ese ensueño perseguido de evitar los sufrimientos y el dolor, en ese afan autodestructivo de arruinarnos la vida complaciendola en infinita evasión, surgen -y surten- de alucinógenos nuestras calles y a nuestra juventud, nuestros barrios y nuestra sangre, haciendo mella en el valor del humano, en la esperanza de salir adelante.

¿Qué perdón pueden tener las vidas que hunden en oscuridad al ser humano, que liberalizan comercios ilícitos para satisfacer necesidades esclavizantes, que sucumben a paso lento moralmente y que se engañan con campañas que afirman "compra, no eres dependiente"?

miércoles, 10 de noviembre de 2010

In Humanus

La deshumanizacion nos ha llevado a arrebatar la vida por unos centavos. A secuestrar gente, matar humanos, cambiarlos por dinero, vender almas, traicionar la confianza, librar batallas entre narcoterritorios, todo por unos centavos.

¿Cómo es que se da el proceso de deshumanizacion? es algo que solo puedo teorizar y no logro explicarme. Luchas encarnizadas, matar con saña y vertir sangre, congraciarse en el sufrimiento ajeno, infringir torturas inimaginables...es algo que todavía no logro imaginarme.

Dicen los místicos que el alma sufre, oprimida y devastada dentro de un ser que se ha deshumanizado, que ha vuelto su rostro a la oscuridad y su voluntad al bajo mundo, que ya no practica los valores primordiales ni procura lo sublime, que lo persigue todo por la efímera materialidad.

¿No se dan cuenta que si se pierde el alma, se pierde todo? ¿De que vale gozar de dinero malhabido que mañana se irá, de dormir sin paz por la noche y vivir en zozobra durante el día, esperando que el verdugo llega a ajusticiarnos y arrebatar tambien nuestra vida?

La pobreza, la inequidad social o haber nacido en un hogar disfuncional siendo malquerido, ya no parecen pretextos. Hemos tocado extremos inimaginables por alcanzar placeres, gozar de bienes y obtener reconocimiento; aunque estos no duren sino lo que un último aliento.

martes, 11 de mayo de 2010

Extiende tu mano

Aqui voy otra vez...tenia ya los dedos oxidados y me preguntaba si es que acaso sigo buscando mi morada, la inspiración olvidada y mi sentido de observación, pues habia mandado de vacaciones al techado desde hace ya varios meses.

Comienzo este blog mientras espero que suene el teléfono. Estoy algo ansiosa. No se quien estará al otro lado de la linea, no sé que en qué problema necesita de ayuda, de escucha.

Soy voluntaria del Teléfono de la Esperanza. Hoy estoy de turno. La tarde esta tranquila y, si me asomo un poco a mi izquierda, veo la tarde caer por detras de las montañas. Espero, hay silencio y a lo lejos se escucha el caos del tráfico.

Un dia como hoy, en que me he comprometido a tomar el turno para ayudar a otros -aunque sea en lo mas minimo- y contribuir a que encuentren por si mismos esa luz al final del tunel en el que sienten que se hunde su vida, comienzo a aprender lo que es salir de la comodidad de la propia existencia.

Para mi, salir de mi comodidad implica dedicar unas horas adicionales despues del trabajo a estar aqui, dejar de ver mi programa favorito de tv tumbada en un comodo sofá, cocinar el almuerzo de mañana, cargar a mi sobrina.

Apenas si comienzo a salir de mi comodidad...apenas....Eso si, aprendo con las mejores!! Valientes y entregadas mujeres -de armas tomar- que viven para el voluntariado telefónico y por el placer de ayudar a otros. Llevan años sirviendo desinteresadamente, anonimamente, aqui, en esta pequeñita ciudad de un convulsionado y herido pais, que sufre desde su célula madre -la familia-.

Supongo que sí, que sí comienza a ser diferente el mundo cuando se ve desde el lado del servicio desinteresado. Me pregunto qué sería hoy de mí si no hubiera escuchado la invitacion de mi amiga MLR para asistir al primer taller del Teléfono de la Esperanza.

Probablemente, en lugar de estar aqui sentada, esperando a que suene el teléfono para poder ayudar a otro, seria yo quien estaria llamando. Talvez no podria ver el atardecer con el deleite que lo veo hoy. Talvez estaria encerrada en mi cuarto, llorando un duelo, yendo y viniendo rutinariamente y sin el menor sentido de la vida.

No te creas....la tristeza es la enfermedad mas grave que padecemos y el egoismo, el cancer mas cruel.

Talvez, todavia no se todo lo que debo. Talvez aun me faltan muchos años de experiencia para poder acompañar a otros en su dolor. Talvez soy una extraña ilusa que se entusiasma con cada noble causa (aahh! pero ya no soy activista). Siempre pensé que antes de dar a otros debia estar bien yo....error!!...estoy mejor y mejorando -eso es definitivo- pero quien espera estar listo para sevir, se pierde el ayudar.

De momento, aqui estoy. Me he interrumpido varias veces para atender un par de llamadas solicitando información de nuestros cursos.

Me da gusto saber que otros tambien comienzan su camino de cambio, renovacion y crecimiento. Varios de ellos -esperamos- serán llamados tambien para dar mas de lo que aqui, casi gratuitamente han recibido.

Desde una ciudad que sufre, desde la silla del voluntario, Edith.-